25/09/2010 | Programa 2010 |
viernes 22 de octubre 2010, 20h30
Hika Ateneo, Muelle de Ibeni 1, Bilbao
Entrada libre hasta completar aforo
Se ruega puntualidad. No se admitirá a nadie una vez empezado el espectáculo
Immobilizados como por magia, los bailarines de butoh son estirpados del tiempo. La danza no busca transmitir un sentido o seguir el ritmo, sino mostrar lo que se ve. Transparente, pura materialidad, la immobilización no ahorra ningún detalle a la contemplación. Los bailarines de butoh se someten al espacio tal un objeto. Mientras, la música se vierte como un líquido y va rellenando el espacio. Mojados por la música los bailarines se van transformando, mutación que alcanza al espacio, adquiriendo un caracter absoluto. El efecto del conjunto es el de una desrealización. Observando inténsamente, el espectador entra en el bailarín-objeto, cuya mirada flotante contamina la del espectador, y le hunde en una contemplación sin fin. El silencio de los bailarines de butoh se cristaliza por medio de la música, y nos atrapa en el espacio. Lo que cautiva es el conjunto, todo integrado en una experiencia única. Se llega a sentir el aire, el sonido, la piel de los bailarines… un espacio que absorve y ahoga un poco al espectador. La fuerza de la performance no proviene de su significación, ni de las formas visuales desplegadas, sino del estado en el cual nos sumerge.
Marianela Ruiz León baila butoh inflamable y la verdad, no se peina. Siendo estudiante de Bellas Artes lo que le inspiraba era el Arte de Acción, y todos los días maquinaba cosas y hacía mil diabluras. Empezó también a estudiar teatro experimental en 1997 y danza en 1999. En 2003 encuentra a Masaki Iwana y su danza butoh. Veinte días derramando sangre y surgió un cuerpo nuevo. E inmediatamente decide consagrar su vida a la danza butoh. Desde entonces no ha dejado de trabajar con Masaki Iwana, recorriendo así parte de Europa, sin domicilio fijo en este mundo ni en el otro. A veces intenta andar sin romper el aire para que disuelto el cuerpo en el espacio pueda ser respirado por el espectador.
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