Bureau d’Etudes en Soft Power
12/11/2009 | Documentazioa | Documentación, Ekintzak | Actividades |
“Nosotros veníamos del pensamiento de la autonomía y queríamos investigar el concepto de poder estatal. Pero enseguida nos dimos cuenta de que pensar las relaciones sociales y económicas sólo respecto del Estado o la administración pública era una limitación. Así fue cómo iniciamos nuestras investigaciones sobre los lobbies, las corporaciones internacionales y, más adelante, todos los niveles en los que opera el poder político”.
“Para seguir buceando en las redes de poder había que mirar de cerca los lugares en los que se toman las decisiones, que muchas veces no son los parlamentos, ni siquiera los consejos de administración de las grandes corporaciones”.

Otro de los trabajos del colectivo fue el mapa “Government by Crisis” de 2005 que, a diferencia de los anteriores, incluía el factor tiempo. Este mapa visualiza el modo en el que las sucesivas crisis económicas han sido utilizadas como herramienta de governanza. La táctica consiste en provocar situaciones de inseguridad social que permiten re-estructurar las instituciones y las legislaciones internacionales vinculadas con el flujo de capitales. La crisis asiática, por ejemplo, se inició a partir de una devaluación monetaria decidida por el Primer Ministro de Tailandia que, curiosamente, pocos años más tarde, fue nombrado presidente del Fondo Monteraio Internacional (FMI). La crisis argentina, por su parte, comenzó también a partir de una decisión de índole política: la elevación unilateral del “riesgo-país”, el indicador que determina la solvencia de un mercado, del que depende directamente la confianza de los inversores (clave en el caso argentino) y la estabilidad de la economía.

Bureau d’Etudes también han dedicado varios de sus trabajos a las redes de telecomunicaciones globales. Es el caso de los mapas “Government by Networks”, sobre las actividades y los dispositivos de comunicación (satélites, telefonía, internet, antenas, radares, etc.), y “Knowledge Map”, sobre las redes electromagnéticas y su impacto en la salud. El paso siguiente fue “Mapping The Laboratory Planet”, un proyecto iniciado en 2008 y que consiste en un software de edición colaborativa para ubicar geográficamente centros de investigación y universidades relacionadas con actividades científicas y tecnológicas cuyo funcionamiento, aunque clave en la toma de decisiones políticas, tiende a ser muy opaco (desde 1945 se esconde detrás del secreto militar y el secreto comercial). “Mapping The Laboratory Planet” es un proyecto abierto, al que cualquiera puede sumarse para añadir informaciones y que se encuentra disponible online, precisamente en Google Maps (ya que Google es uno de los actores clave en este entramado tecno-social global). Los resultados de estas investigaciones se han plasmado en varios periódicos publicados bajo el título “The Laboratory Planet” (descargar los PDFs).

Y llegamos a “La Bella Durmiente” que contiene diversos textos sobre las políticas de lo vivo, es decir, el conjunto de normas, instituciones, empresas y tecnologías que regulan nuestra relación con las formas de vida no-humanas, así como los mapas presentados en la exposición “Soft Power”. El propósito es arrojar luz sobre todo el sistema de gobernanza que controla la vida, en el sentido más banal de la palabra (que corresponde con el concepto de nuda vida del filósofo italiano Giorgio Agamben). Un sistema que administra, produce, vende, clasifica, patenta y legisla. Y que no se limita al nivel estatal o institucional sino que incluye necesariamente el sector privado.
Con este trabajo Bureau d’Etudes pretenden observar la totalidad del ciclo productivo de la alimentación, desde lo normativo hasta lo psicológico, desde los bancos de semen hasta la gestión de los deshechos. Los mapas relacionan informaciones sobre el seguimiento electrónico de los animales, la identificación de las parcelas por GPS, las bases de datos de consumidores, las redes de distribución mayorista, los lobbies agro-alimentarios, las ayudas públicas a los agricultores (que, asfixiados por un mercado altamente competitivo, se ven obligados a aceptar las condiciones que les propone la administracion pública), los catálogos de animales y semillas (la entrada en el catálogo es cara y las especies fuera de catálogo son ilegales), las políticas de selección racial, la eliminación sistemática de los “especies nocivas” (como los cardos o las ortigas), la estandarización genética de los vegetales y animales destinados al consumo, la desaparición de la diversidad biologica y el consiguiente debilitamiento de los organismos vivos (a mayor similitud genética, mayor riesgo de enfermedades) o las experiencias de resistencia en forma de bio-cultivos o conservación de formas de vida “prescindibles” y no-catalogadas. En estos mapas, el sector agro-industrial aparece como una gran fábrica con sus respectivas unidades (producción, administración, distribución, informatización, etc.), un complejo organizacional en el que todas las actividades remiten a un objetivo único: la industrialización total de la vida.
En el debate posterior a la charla, Bureau d’Etudes explicaron con más detalle cómo realizan sus investigaciones (no hay secreto: mucho trabajo) y profundizaron en las ideas de poder político, autonomía y gobernanza global. Y nos animaron también a realizar nuestros propios mapas y a participar en “Mapping The Laboratory Planet” aportando información sobre las entidades científicas y tecnológicas de nuestro entorno más cercano (como por ejemplo -esto no lo dijeron ellos, lo digo yo- BioBasque).




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