Arturo/Fito Rodríguez. Mugalari. Gara. (Vía Tobogán Gigante) 11.06.2010
El proyecto “ZoOo” supone el acercamiento al universo animal desde muy diferentes perspectivas; un universo, tan estudiado y cercano como desconocido y extraño. En esta su segunda entrega, la idea de lenguaje animal se convierte en el eje central de la propuesta, que aúna exposición, conciertos y programas de video.
(Sala del Archivo del Territorio Histórico de Álava, Gasteiz, 13 mayo - 24 Junio 2010).
En primer lugar “ZoOo” pasa por ser un completo reporte de la ecológica colaboración entre diferentes “habitats” culturales. Como proyecto expositivo y como mecanismo de producción, dicha iniciativa nos da la oportunidad de poner en relación la diversidad creativa existente en diferentes disciplinas, como son la antropología cultural, la biología y las prácticas artísticas, con las posibilidades que brinda el entendimiento entre plataformas muy diferentes de producción cultural.
“ZoOo” es un proyecto de la Fundación Cristina Enea, producido en colaboración con Audiolab-Arteleku y Amarika Proiektua de Vitoria - Gasteiz, por lo que en esta circunstancia se antoja especialmente pertinente hablar de asociación de estructuras culturales vivas e independientes que, como simbiontes, sacan provecho de la puesta en común.
“ZoOo”, es un proyecto ideado por Oier Etxebarria que tuvo su primera entrega en 2009 con el tema de las representaciones visuales de los animales y que se centra en esta segunda entrega en lo acústico, en el lenguaje y en la comunicación animal.
El tema, abordado desde un campo de visión muy amplio, tiene resonancias muy diversas, pero sobre todo sugiere el cuestionamiento de la sofisticación artística como código de comunicación para dotarla de nuevas posibilidades expresivas.
Y es que el marco teórico sobre el que hacer posible un proyecto como “ZoOo” no puede por menos que ser complejo, por cuanto la oposición entre lo cultural y lo natural ha marcado, a veces forzadamente, el desarrollo de la filosofía moderna, llegando hasta el pensamiento contemporáneo y a las orillas del mundo de la creación actual con un lastre difícil de gestionar.
Por otro lado, el lenguaje ha supuesto en nuestra cultura el eje sobre el que establecer la diferencia entre lo humano y el resto de seres vivos. Históricamente, el afán de presentar al individuo como centro del universo atribuyó la interioridad (conciencia y alma) exclusivamente a la especie humana y como consecuencia, el interés por la comunicación animal se ha limitado a entenderla como mera conductora expresiva de las funciones biológicas.
Desde esta perspectiva, el ámbito de acción que se esboza para una propuesta como la de “ZoOo” resulta ser bien sugerente, ya que existe todo un terreno que recuperar y que actualizar gracias al carácter promiscuo de la creación actual, de las nuevas formas expresivas, así como de las nuevas posibilidades tecnológicas.
Proyecto
El Archivo del Territorio Histórico de Araba presenta así esta recopilación de datos sobre otras formas de establecer una relación coetánea con el mundo animal y para ello, el dispositivo expositivo se amplia hasta conjugar en la misma propuesta arte sonoro, plástico y audiovisual, cuestión que pasa por ser un objetivo primordial y que viene a ensanchar la idea misma de proyecto, permitiendo siempre nuevos y próximos abordajes.
La exposición “Violencia, repetición”, de Nader Koochaki (hasta el 24 de junio), analiza el mundo del pastoreo con una lúcida y sistemática mirada investigadora. El pastoreo y más concretamente su especializado espacio de competición (y espectacularización), como son los concursos de perros pastores, suponen un interesante campo para la profundización antropológica en este acontecimiento transcultural, algo que Koochaki desmenuza hábilmente.
La aplicación de software deportivo a los movimientos de los perros en competición, el análisis de la realización audiovisual del evento, su situación topográfica y el display de la señalética componen un tapiz informacional que remite sobre todo a la idea de mediación, pero a la vez determina un espacio de confluencia entre la comunicación humana y no humana que, proyectada en el ámbito mediático, adquiere nuevas lecturas. (Pero si la mediación hubiera atendido al concurso de “Babe, el cerdito valiente”, título nada desdeñable al tratar el presente tema, otro gallo hubiera cantado; por otro lado la casualidad de que uno de los pastores llegados a la final que se recoge en el video tenga por nombre J. Oteiza resulta asimismo muy inspirador).
Ya en el terreno del audio, el pasado día 13 de Mayo actuó Xabier Erkizia, quien tomando como materia prima el espectro de señales sonoras que los humanos somos incapaces de percibir (y comprender): infrasonidos y ultrasonidos, propuso mediante su manipulación nuevos horizontes de creación sonora.
La actuación de Francisco López, biólogo y artista sonoro, se centró en sus trabajos de bioacústica y transportó a los asistentes hasta paisajes sonoros de resonancias salvajes.
El programa de cine “Zoosonido” coordinado por Andreas Wutz ha reunido películas documentales y artísticas que exploran el campo del lenguaje y la comunicación animal.
El propio Wutz presentó el ciclo como un compendio de películas de difícil acceso en las que la predominante visión cientifista puede dejar hueco a nuevas interpretaciones desde el planteamiento multidisciplinar de “ZoOo”. Estructurado en dos programas: “Los signos y la escritura de cuerpos” y “La vocalización y su vuelta a lo salvaje”, estas películas, verdaderos regalos visuales, nos han dado cuenta de la danza de abejas, de la capacidad de “comunicación eléctrica” de ciertos peces, de los sistemas de notaciones para el movimiento de los cuerpos y también de la posibilidad de estudiar cómo un lenguaje irrumpe en el mundo o cómo se retira del mismo. Para la reflexión.





