El pintor alavés Carlos Marcote expone su obra 'La piel de la tierra' en la Casa de Cultura.
Sucede en ocasiones que el óleo no entiende de tonalidades, igual que un pincel no atiende a una escala cromática concreta. Así concibe el arte el experimentado pintor alavés Carlos Marcote, que presentó ayer su exposición 'La piel de la tierra' en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa. La muestra, compuesta por 43 obras, se enmarca en el programa expositivo del Proyecto Amárica de la Diputación, y permanecerá abierta al público hasta el próximo 5 de septiembre.
A lo largo de diversos paisajes a menudo familiares para el ojo alavés, Marcote (Salvatierra, 1950) consigue captar esa belleza invisible de las nubes y claros en cielos, praderas, valles y montañas de nuestra geografía, creando un sutil juego entre la naturaleza y la perspectiva. La muestra es el resultado del trabajo de los últimos cuatro años, en los que el autor ha atrapado esa «corteza» del paisaje con su pincel. El monte Olárizu, la Sierra de Cantabria o las vistas del embalse de Ullíbarri son algunas de las panorámicas que se pueden ver desde ayer en la planta baja de la Casa de Cultura.